Siguiendo el método de Cristo

¿Cómo podemos mejorar nuestro enfoque de la educación sobre mayordomía dentro de nuestras iglesias locales? Permítame recordarle una respuesta familiar, una que probablemente haya escuchado en un contexto diferente: siga el método de Cristo. Esta respuesta suele estar respaldada por una cita muy conocida: “Solo el método de Cristo será el que dará éxito para llegar a la gente. El Salvador trataba con los hombres como quien deseaba hacerles bien. Les mostraba simpatía, atendía a sus necesidades y se ganaba su confianza. Entonces les decía: ʻSíguemeʼ”. [1]

Más allá de su relevancia para la evangelización, este pasaje proporciona ideas aplicables para que podamos aumentar nuestra influencia a fin de “estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10: 24). ¿Cómo podemos aplicar la advertencia de “atender a sus necesidades” al proceso de formar mayordomos fieles?

La estrategia de tres patas

Históricamente, la educación en mayordomía se ha centrado principalmente, en algunos lugares exclusivamente, en influir en los miembros para que apoyen la misión de Dios a través de sus recursos financieros. El énfasis en el diezmo, las ofrendas y las donaciones es central en este enfoque. Alternativamente, algunos esfuerzos se han destacado en el uso de un enfoque promocional, apelando a la compasión de los miembros y mostrando narrativas de los éxitos de la misión. Si bien reconozco los resultados sustanciales obtenidos a través de estos métodos, creo que expandirlos para “atender sus necesidades” puede producir resultados aún mayores.

“Atender a sus necesidades” se puede lograr a través de un cambio hacia un enfoque más integral de la educación en mayordomía. Concretamente, esto implica enseñar a los miembros sobre cómo administrar y generar finanzas personales, junto con instrucciones sobre donaciones sistemáticas. La escritora inspirada describe una situación alarmante que prevalece en las filas del pueblo de Dios: “A muchos les falta manejarse con prudencia y frugalidad. No planifican bien los asuntos ni se mueven cautelosamente. Los tales no debieran confiar en su propio pobre juicio, sino pedir el consejo de sus hermanos que tienen experiencia”.[2] Un estudio reciente sobre educación financiera, incluida la gestión y generación de finanzas, muestra que existe una extrema necesidad de educación financiera entre algunas poblaciones.[3] ¿Qué pasaría si cada iglesia local pudiera servir como un centro donde las personas pudieran aprender sobre una vida de calidad, en todas sus dimensiones?

Impacto en la misión de Dios

Uno puede visualizar cómo esta estrategia antes mencionada puede traer crecimiento al apoyo de la misión de Dios. A menudo se cree que más recursos personales conducen a más donaciones. Si bien esta afirmación es cierta en muchos casos, no siempre sucede así. Las investigaciones sugieren que un aumento en los ingresos no siempre se traduce en un mayor porcentaje donado como donación congregacional.[4] Sin embargo, cuando la iglesia se convierte en facilitadora en la gestión y creación de recursos, crea una dinámica única favorable a las donaciones de los miembros a través de la iglesia.

Un pastor de una iglesia local me explicó recientemente la conexión: “Cuando un miembro se da cuenta de que uno no solo está interesado en el dinero que él da a la iglesia sino en su bienestar, entonces también regresa. Cuando se benefician de lo que uno les ha enseñado, corresponden dando a la iglesia o a través del pastor, porque él les ha ayudado a alcanzar este tipo de vida”. El principio destacado aquí es el de reciprocidad y gratitud. A medida que la iglesia ayuda a mejorar la condición económica de los miembros, estos se vuelven más abiertos a recibir instrucciones de mayordomía y a contribuir a la iglesia.

Nuestra invitación a todos a seguir al Maestro Mayordomo resonará más profundamente en los corazones de los miembros de nuestra iglesia cuando atendamos las necesidades existentes. Esta realidad explica el enfoque de este número de Dynamic Steward sobre la autosuficiencia.

Aniel Barbe

Editorial

Pull Quote: Cuando la iglesia se convierte en facilitadora en la gestión y creación de recursos, crea una dinámica única favorable a las donaciones de los miembros.


[1] Elena G. de White, El ministerio de curación (Bogotá, Colombia: Asociación Publicadora Interamericana, 2011), p. 86.

[2] Ibíd., p. 174.

[3] Annamaria Lusardi. “Financial Literacy and the Need for Financial Education: Evidence and Implications”, Swiss Journal of Economics and Statistics155, no 1 (2019), https://doi.org/10.1186/s41937-019-0027-5.

[4] Christian Smith, Michael O. Emerson, and Patricia Snell, Passing the Plate: Why American Christians Don’t Give Away More Money (Oxford: Oxford University Press, 2008).

Aniel Barbe

El pastor Aniel Barbe es director asociado del Ministerio de Mayordomía Cristiana y editor de la revista Dynamic Steward en la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, Silver Spring, Maryland.